¿Jugar con la salud? Quizás, pero sin Google

(Basado en una historia real)

Hay algo en mi comportamiento que, a base de entrenamiento, he mantenido oculto ante propios y extraños a lo largo de años: soy introvertido, mucho, y no entiendo a la gente.

Con el tiempo, hay gente que termina conociendo mi condición real y con resultados dispares. Uno de estos casos fue un amigo que, dándoselas de listo, salió con el comentario de “¡Eres tan raro que parece que tengas Asperger!”.

¿Asperger? Ante mi ignorancia no tuve mejor idea que buscarlo en Google y acceder a sus primeros resultados de búsqueda, especialmente Wikipedia donde, para mi horror y desconcierto, me encontré ante una lista de síntomas que, al no tener una segunda opinión con la que contrastar, me identificaba en una proporción alarmante.

Y eso no fue todo. Busqué también “Asperger” en Youtube y me encontré con el siguiente video divulgativo:

Un esfuerzo encomiable para compartir dicha situación de muchos niños y aliviar el sufrimiento de muchas familias pero que, en mi caso, me enfrentó a unas escalofriantes memorias de mi infancia.

Pero, en conclusión. ¿Tengo Síndrome de Asperger? No, porque una cosa es tener rarezas, como todo el mundo, y otra agarrarse a una patología muy seria por pura desinformación.

¿Dónde está el problema? En que Google, y los buscadores en general, no siempre son la mejor fuente de información.

¿Por qué? Por el esfuerzo que se han tomado los desarrolladores de Google, Yahoo! y el resto de buscadores en personalizar la información que nos presentan. Es decir, hacen lo imposible por ofrecernos la información más adecuada a nuestra persona.

Y esto, que en principio es del todo positivo, comporta un riesgo de Privacidad considerable. Y es del todo lógico, pues si nos van a ofrecer información específica a nuestro perfil de usuario, primero deben conocer detalles de nosotros (algunos ciertamente privados).

Por ejemplo, si alguien tiene acceso a los registros de nuestras búsquedas en Google puede averiguar sobre nosotros:

  • Si somos hombre o mujer (85% de probabilidades de acierto)
  • Nuestra edad (79% de aciertos con un margen de error de 10 años)
  • Dónde vivimos, aproximadamente (35% de aciertos)
  • Cómo nos llamamos, también aproximadamente (casi un 10% de acierto)

(Fuente: Ricardo Baeza-Yates – Vicepresidente de Yahoo! Research para Europa, en el Search Congress de Barcelona de 2013.)

Pero esto, siendo lo que más asusta, es sólo la punta de iceberg. Pues raro es que nos pase como a la señora Thelma Arnold de Georgia hará 7 años. (Y no hablemos del programa PRISM que tanta alarma despertó semanas atrás.)

El problema real con el que nos encontramos es en cómo afecta esta personalización en la información que recibimos. Es decir, el buscador nos muestra la información más relevante al término que estamos buscando (Asperger en este ejemplo) pero filtrado también según nuestro idioma, género y localización geográfica.

Es decir, a nuestras necesidades aparentes, pero no las reales. Pues ni siquiera la omnipresente Wikipedia tiene la mejor información (véase el resultado que hubo en mi caso).

Ante asuntos tan serios como la salud resulta imprescindible el informarse de fuentes de calidad y accesibles. Sí, las encontraremos a través de Google, pero no siempre será el primer resultado:

Búsqueda en Google de Asperger

Una vez echamos mano de nuestra herramienta de información más accesible, Google, debemos investigar para encontrar y después guardar las direcciones de plataformas con información de calidad y el apoyo de profesionales a quien poder consultar en caso de duda.

Por ejemplo, Curatualergia para informarnos sobre todo tipo de alergias (especialmente las respiratorias) o la misma Federación Asperger de España que vemos en nuestro ejemplo.

Pero a veces ni tan solo estas plataformas son suficientes… Justamente, la guía de diagnóstico de la Federación Asperger de España me resultó excesivamente técnica.

Lo ideal sería una plataforma que conjunte la experiencia del facultativo profesional con la de usuarios de a pie con los que compartir o consultar información en el lenguaje coloquial que a veces necesitamos.

Algo como la plataforma específica para diabéticos que se está gestando en Diabalance.

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Un comentario a “¿Jugar con la salud? Quizás, pero sin Google”

  1. Hay que tener cuidado, porque Google no siempre nos ofrece una información fiable.

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