Google, el nuevo Lobatón

Google, el nuevo Lobatón

Paco Lobatón y su programa Quién Sabe Dónde hicieron historia entre los programas televisivos. En Quién Sabe Dónde, programa de sucesos, se buscaban personas que habían desaparecido. Semana tras semana esperábamos impacientes alguna nueva pista que pudiera esclarecer el caso. De hecho, en el caso de Anabel Segura, una llamada a Quién Sabe Dónde ayudó a la policía a resolverlo. Fue como una serie que duró varios años, se emitió en TV1 entre 1992 y 1998, con la diferencia de que los casos eran reales y que todos podíamos aportar un poco de luz sobre ellos.

En estos tiempos, si alguien ha cogido ese relevo, ese es Google. Todo aquello que busquemos, ya sea en el terreno personal o en el profesional, pasa por el buscador por excelencia. Los investigadores privados o la policía empiezan su búsqueda delante de un ordenador, explorando el rastro que deja la persona. Todos estamos acostumbrados, gracias a series como CSI que requisen ordenadores y teléfonos móviles para saber más de la persona que se está investigando.

Hemos hablado tan sólo de Google, pero no es el único, existen otros buscadores de contenidos como Yahoo, Bing, Baidu o Yandex, aunque ninguno de ellos tiene la popularidad de Google.

Si ahora cambiamos los papeles y en vez de buscar queremos que nos encuentren, es decir, si queremos aparecer en la primera página de resultados de Google, y es más, dentro de las primeras posiciones, ¿qué tenemos que hacer?

La respuesta no es fácil ya que conocer qué tiene en cuenta Google para clasificar una página es un misterio. Sin embargo, fuentes del propio buscador han comentado en distintos foros que Google se basa en más de 200 criterios. También se desconoce el peso que Google concede a cada uno de esos factores a la hora de calcular la relevancia total del documento. Además, Google cambia con frecuencia el número de factores que toma en cuenta. Según los últimos datos, Google podría estar actualizando y retocando su algoritmo un promedio de dos veces diarias.

Sin embargo, sabemos que los buscadores emplean un programa que rastrea la web en busca de contenidos, este programa se denomina araña, en concreto la araña de Google se denomina Googlebot. Si queremos que esta araña se enamore locamente de nuestro sitio web, deberemos tomar en cuenta algunos aspectos:

  • Las arañas de los buscadores crean índices a partir de las palabras que encuentran en la página que rastrean
  • Las arañas emplean los enlaces para saltar de un contenido a otro y de una web a otra
  • Para ordenar los resultados de una búsqueda en función  de su relevancia, los buscadores tienen en cuenta, entre otros factores, la presencia de las palabras que se buscan en los contenidos de las páginas web, así como la credibilidad y autoridad del dominio
  • Google emplea una fórmula propia, PageRank, para calcular la popularidad de una página web en función de los enlaces que apuntan a ella desde otras páginas web
  • Las recomendaciones a través de los “Me Gusta”, “Compartir”, “Retuitear” o “Publicar” juegan y jugarán un papel protagonista en el futuro.

Si ponemos toda la carne en el asador para seducir a la araña y establecemos un sistema de medición que nos permita comprobar cómo están funcionando las medidas adoptadas, será más fácil que nos encuentren.

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