He tenido ocasión de visitar el blog Diabetes Mine de Amy Tenderich, una paciente diabética californiana que creó este espacio hace más de tres años y que contiene información exhaustiva sobre la enfermedad, historias de muchas personas que la padecen y comentarios sobre noticias relativas a la diabetes aparecidas en la prensa. También hay numerosos posts y comentarios sobre fármacos, alimentos y otros productos para diabéticos: Pacientes reales discutiendo sobre la precisión de un nuevo sistema de autocontrol de la glucemia o sobre las reacciones adversas de un nuevo hipoglucemiante…
Blogs como el de Amy están proliferando en la red y son una nueva fuente de información médica para los enfermos; una información de igual a igual, no regulada por las autoridades ni emitida por la industria farmacéutica ni por instituciones de renombre. Las compañías dedicadas a la salud deberían reconocer este nuevo escenario y abordar inteligentemente las potenciales oportunidades y amenzas que se derivan de él. Seguir ignorándolo puede tener un precio demasiado alto.

